Mario Boero Vargas
La intención y el sentido de esta obra consiste en poner de relieve la vinculación sentimental –cultivada en la década de los treinta en Europa– establecida entre el austriaco Ludwig Wittgenstein (1889-1951) y la suiza Margarita Respinger (1904-2000). Con tal finalidad resulta indispensable introducir y hacer notar contextos geográficos (Reino Unido, Cambridge, Noruega, los Alpes, Chile), personajes y obras significativas (Bertrand Russell, William James, León Tolstoi, Otto Weininger, Vicente Huidobro) y tiempos históricos pertinentes que alumbran la relación humana de esta singular pareja. Sin embargo, se invita al lector y lectora a examinar este vínculo, que en ningún caso es estricta biografía, con revestidas fuentes creativas cuyo formato en el relato viene dado y reposa en procedimientos propios de la fabulación del autor. Con el sentido de estas páginas, a partir de este propósito literario, es posible figurarse en la redacción novelística el carácter de tensas distancias y cálidas cercanías vividas entre Ludwig Wittgenstein y Margarita Respinger, así como respirar sus consideraciones afectivas, pensamientos filosóficos, estados emotivos y sensibilidades de temperamento pero también preocupaciones existenciales relativas con el misticismo o la religión. Sobre todo a la luz del brillante lenguaje del filósofo y al calor y las sombras de la crisis que produce la lejanía entre Chile –donde está establecida Margarita– y Viena, donde Ludwig considera concluido su Tractatus-Logico Philosophicus. 10